Lo que me recordó la muerte de MJ

El jueves desde temprano todo el mundo hablaba de la muerte de Farrah Fawcett. Muchos de mis compañeros lo hacían incluso con nostalgia. Yo desconocía por completo su nombre. Lex me mandó una foto y, aunque sentí que la había visto alguna vez, seguí en lo mismo. ¿Quién coños es era Farrah Fawcett? En fin. Muy distinta fue la situación cuando unas horas más tarde comencé a ver en Twitter y  en algunos diarios en línea que se murió Michael Jackson. A ese sí lo conozco. Y también me puse nostálgica. Pero no porque fuera mi ídolo, sino porque me acordé de la vez que lo vi en concierto en el Azteca… y luego recordé a uno de mis hermanos.

Era yo una púber confundida y rebelde. Iba en la secundaria. Todo el puto mundo iba a ver a Michael Jackson. Y yo también quería verlo pero no porque adorara su música (aunque sí me gustaban muchas de sus canciones) sino porque amaba su manera de bailar. Pero pues ¿cómo? La crisis eterna nos despojaba de lujos (como los conciertos). Podía comprar un baratísimo boleto y sentarme en el asiento más lejano del Azteca pero yo quería estar ‘cerquita’, que porque qué chiste tenía verlo de lejos si yo lo que quería era disfrutar sus pasos de baile. Pues hice berrinche, lloré mi mala suerte, me despedazaba la envidia que me provocaban las mocosas-mi-papi-me-lo-da-todo, me tiré al drama. El primer concierto llegó y al día siguiente, todas mis odiadas compañeras llegaron con la camiseta y el vaso conmemorativo y yo me volví a tirar al drama. Pero cuando llegué a mi casa mi mamá me miró de un modo… es una mirada que sólo una jefa feliz puede dar. Me dijo: ‘tu hermano te tiene una sopresa’.  Fui a mi recámara y ahí, en mi almohada, estaba mi boleto de cancha con Michael Jackson en calzones dorados. Mi carnal me lo había comprado. Sniff.

Él y yo fuimos al concierto. Tuvo que ir conmigo porque yo estaba muy mocosa. A mi carnal como que le valió madres el concierto. Él sólo quería que yo fuera feliz. Después, la historia se repitió sin parar. Aunque usted no lo crea, tuve mi etapa rocker en la que odiaba a todo el mundo. Y entonces mi carnal se volvió esclavo de Ticket Master: compraba boletos para los dos, me llevaba (a mí y también a mis amigas) a todos los pinches conciertos de grupos que le valían un cojón y se pasaba la mitad del show chupando en el lobby del Auditorio o de cualquier otro lugar. Pobre. Si hubiera sido al revés, yo no habría podido soportarlo.

Ya más crecidita cambié los conciertos rockers por las salas de orquesta. Mi carnal me acompañó un par de veces, pero por gusto. Ahora, muchísimo más crecidita, no invierto mi lana en boletos carísimos de conciertos. Me gusta otro tipo de música y, para mi suerte, los grupos que escucho tocan en salones de baile en donde el boleto más caro cuesta 300 o 400 pesos. Sin embargo, siempre me quedé con ganas de ir a un concierto con mi hermano: uno de Joaquín Sabina, a quien los dos adoramos. La próxima vez que venga invitaré a mi carnal y le daré las gracias por hacerme feliz, no sólo cuando me llevaba a los conciertos, sino cada segundo de mi vida. ¿A poco no son la neta los hermanos?

10 comentarios

  1. Vaya, son recuerdos muy valiosos. Que chido tener un carnal así.

    Yo ya he llevado al mío a dos conciertos, espero que el también lo aprecie como tú ;)

  2. Afortunadamente yo también tengo un hermano asi (bro !! asoma la cabeza y saluda !!… eso !!). Espero verte la próxima vez que venga Sabina Ollin y saludos a tu hermano !!

  3. Mmmmmm, no te creas, habemos muchos hermanos menospreciados, pero no me quejo, es parte de la responsabilidad y papel de ser el mayor. Buena vibra Ollin.

  4. Sí, el papel de hermano mayor implica sacrificios como el ir a ver a Kudai o a Panda en vivo y en primera fila. Así, sin que lo pidan y sin que digan gracias. Pero la sonrisa de la hermanita menor es el premio. Yo nunca tuve un hermano mayor con quien jugar luchas o futbol, pero el serlo tiene sus satisfacciones.

  5. Sabina vino hace dos años con Serrat, lástima que aún no conocía su música y me lo perdí.

    Creo a las personas que andan alrededor de los 30 años y de mayor edad les pegó de algún modo la muerte de Michael, no había necesidad de ser fan, pero el tipo fué ícono de una generación.

    Qué padre que tengas un hermano que haya tolerado todos esos conciertos por tí, y te secundo, yo jamás habría aguantado estár en su lugar, jeje.

    Saludos.

  6. ¡¡Qué chingón!! Yo no tengo hermanos, ¡¡préstame uno!!

  7. Ja, Yo me soplé (hablando en términos no felatorios) a Luis Miguel por escoltar a mi hermana y su bola de amigas (Tiempo después hice realidad un deseo oculto de una de ellas. Cosa que mi hermana nunca me agradeció como era natural) hace como veinte años. Luis Miguel aún tenía pelo. Aproveche la ocasión para sacar a pasear a mi novia y pararme el cuello al mismo tiempo. Ja. Ollin, tu hermano vale oro.
    Mis Mets en cambio, negrita, son lo mas bajo en este mundo aun mas que un CD de éxitos de Shakira con todo y menéo de cadera.

  8. Pst…..pst……otro post no? ya se te extraña….ahora voy para tu facebook, permisito =D

  9. Son increíbles los hermanos! Yo tengo dos! Hermosos!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  10. ….tapati….tapata…..tapati….tapata…..un dia estuvo en mi cuarto un oscuro grillito la noche era fría y el pobre grillito cantaba muy alto su triste canción. Yo soy un grillito y tengo catarro. La noche está fría y no tengo ni un jarro en donde yo pueda tomarme un café. Detrás de una puerta me duermo empolvado y así es que amanezco todo acatarrado hasta que una escoba me viene a sacar. Yo sentí mucha pena de ese pobre grillito que estaba llorando siendo tan chiquito y del suelo lo alcé, y en mi almohada dormí yo con él…..tapati….tapata…..tapati…..tapata……

    (Es una canción de Noel Nicola….saluditos)


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